Nuestros Mayores

Ayer visité una residencia para personas mayores, por cierto, sin luz ni taquígrafos no como hacen otros, y fue una grata experiencia, que de vez en cuando venimos haciendo como partido y también durante las fiestas de Bilbao a través de la konparsa Aberrigintzan. Pero no nos quedemos en la anécdota. Nuestros mayores no sólo agradecen que se les visite, sino lo que más importante, lo único importante, agradecen que se les tenga en cuenta. Porque no hay nada más frustrante para cualquier persona que no se le escuche, y máxime en este caso cuando ya no se dispone de la vitalidad propia de la juventud.

Es curioso que todos los partidos hablan y hablan de la tercera edad pero con un planteamiento estático. Me explico, está muy bien y es nuestra obligación garantizar la asistencia y atención de nuestros mayores para que tengan unas condiciones de vida dignas. Pero al escuchar a otros candidatos tengo la impresión de que en el fondo todos quieren “aparcar” a nuestros mayores para que no molesten. Y ni a los mayores ni a mí nos vale eso de “dame pan y llámame tonto”.

Y es que se olvidan de algo muy importante. Nuestros mayores no son muebles, ya basta de paternalismos, ser anciano no significa no tener criterio. Necesitamos de su mayor activo, su experiencia. Una sociedad bien cohesionada se fundamenta entre otras cosas en el respeto a nuestros mayores. Y estos tienen un bagaje muy útil.

Queremos que nuestros aitites sean una parte activa de la vida de la ciudad, no sólo con actividades de entretenimiento, los más pequeños deben relacionarse con sus mayores que también son un referente para ellos, y los mayores pueden beneficiarse de las nuevas ideas de los jóvenes.

¿Por qué los mayores no pueden disfrutar de las ventajas que ofrecen las nuevas tecnologías, internet, correo electrónico, etc…para ponerse en contacto entre ellos. El uso del móvil, etc… Porque sólo se es viejo cuando se acaba la ilusión por aprender cosas nuevas. Y para ello siempre hay tiempo.

Y tenemos muy claro que es necesario dotar a los barrios de Bilbao de una red suficiente de centros de día donde puedan reunirse entre ellos y disfrutar no sólo de actividades culturales, talleres de rehabilitación, asistencia etc…, socializar en suma. Y también somos conscientes de que debemos mejorar en gran medida la asistencia a domicilio. No vale con estirar el servicio existente a más personas mayores a costa de dedicar menos horas de atención. Si hace falta incrementar la asistencia domiciliaria se aumenta. Y si hace falta estudiar la viabilidad del suministro de catering a domicilio para personas mayores que lo necesiten, se estudia, pero eso sí, siempre como complemento del servicio integral de asistencia domiciliaria.

Si es que ellos mismos nos lo vienen diciendo, y la gente que trabaja y está a su lado. Porque nosotros, que hay que decirlo bien claro, bajamos a pie de obra, que es la única forma de estar informado y enfrentarse a los problemas reales con soluciones eficaces. Están muy bien las alarmas para mayores, pero como complemento de una atención humanizada, directa.

Porque por ejemplo muchas personas de la tercera edad reciben ayudas cada mes, pero nadie sabe muy bien cómo viven. Se sabe que cobran y punto. Y una asistencia integral no es eso. Debemos reforzar la línea de ayudas para acondicionar las viviendas de aquellos ancianos/as sin recursos que tienen movilidad reducida para que puedan adaptar sus cuartos de baño, rebajando los muretes de la bañera, cambiándolos por platos de ducha, poniendo abrazaderas donde puedan agarrarse etc…

Y lógicamente debemos ponernos en su lugar y darnos cuenta de que todavía hay muchas viviendas sin ascensor lo que les impide bajar a la calle, que muchos barrios cuentan con barreras arquitectónicas y orográficas que los hacen prácticamente inaccesibles para ellos. Por ello hay que extender el rebaje de aceras, colocar barandillas en tramos con pendientes, instalar los ascensores y escaleras mecánicas que sean necesarios

Y para todo eso es necesario dotarnos de los fondos suficientes. Pero en este punto, topamos con un inconveniente. Todos sabemos que los ayuntamientos son la institución más cercana a los ciudadanos. Cada vez que alguien tiene un problema o duda que resolver acude a su ayuntamiento y siempre están de por medio las diputaciones. Por eso necesitamos asumir con la financiación necesaria la planificación y gestión de la atención a nuestros mayores, pues no olvidemos además que la pirámide poblacional se va invirtiendo y es un tema cada vez más presente. Porque pensando en los demás ahora, piensas en tí.

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