¿Peligra el deporte profesional?
La verdad es que llevamos muchísimo tiempo escuchando diversas noticias sobre la crisis mundial que se ha avecinado, se avecina, se avecinará. No hace demasiado publiqué un artículo en el que se explicaba bastante bien de qué se habla cuando escuchamos expresiones como ” crisis crediticia” o “créditos basura”.
Aunque a nivel específico del bolsillo de cada uno, parece que todavía eso no se notado demasiado, sí parece que se está dejando notar a un nivel más general, con algunos bancos y cajas con unos problemas que no sabemos muy bien cómo se solucionarán.
En este caso, incluso los más defensores de la no intervención del estado claman al cielo para que uno u otro país tome medidas concretas. Parece que en este caso no vale eso de “el mercado se autorregula”.

No obstante, o mejor dicho, además, en el estado al cual parte de Euskal Herria pertenece se une otro problema: el de la crisis de la construcción. Parece que está pasando lo que todo el mundo decía que iba a pasar pero que nadie admitía o se preparaba demasiado para ello, y así la burbuja inmobiliaria ha estallado.
Hoy mismo se recoge que en el pasado trimestre se han vendido menos casas que nunca, ayer, que el precio de la vivienda usada ha bajado un 10%, el otro día un macro reportaje sobre la crisis en la que se encuentran los fabricantes de ladrillo, el inicio del de los fabricantes de electrodomésticos,…
En este caso también se han levantado voces pidiendo la intervención del estado, y el gobierno español (igual que el vasco) ya ha dicho que acometerá obras públicas para “frenar el bache”. Esta respuesta en vez de tranquilizarme me pone todavía más nervioso.
Un país inteligente, en esta situación, debería reorientar su economía y destinar recursos a nuevos productos o sectores. En España y en Euskadi (CAV) donde los últimos años nos hemos caracterizado por construir y artificializar suelo, seguimos apostando por lo mismo de antes. Puede que el objetivo sea seguir llenando los bolsillo de algunos, pero ¿a qué precio?
Todo esto que he dicho parece que no tiene relación con el título del post, pero no es así.
Curiosamente en España equipos deportivos profesionales o semiprofesionales se han caracterizado por dos cosas: la primera es que muchos de ellos se encuentran patrocinados por empresas de la construcción o inmobiliarias, y la segunda es que las presidencias de muchos de ellos están en manos de personas vinculadas al mismo sector.
Nunca he entendido muy bien, cómo es que la construcción tenía tanto interés en fomentar el deporte, pero así están las cosas. Ahora bien, si ya no hay dinero y se entra en crisis, ¿quién va a pagar las fichas de los jugadores de la mejor liga de fútbol del mundo? ¿ y la de los de la segunda mejor liga de baloncesto? ¿y la de la mejor liga de balonmano y fútbol sala?
Un ejemplo:
ACB: iurbentia Bilbao Basket, Akasvayu Girona, Grupo Capitol Valladolid, ViveMenorca, Grupo Begar León, Pamesa Valencia, Tau Cerámica Baskonia y Polaris World CB Murcia.
LNFS: MRA Navarra, Playas de Castellón, Gestesa Guadalajara, Interviú Fadesa, Armiñana Valencia, Benicarló Onda Urbana, Exbasa Bilbao,…
Igual algunos tienen que empezar a pensar que no cuadra mucho todo lo anterior con ser la “potencia económica europea nº 15″. Resulta que de paso igual España se queda sin todas las mundiales.
Abril 29th, 2008 at 3:42 pm
Para muestra un botón: Publicado ayer en acb.com (fuente EFE)
“El Consejo de Administración de la empresa Polaris World ha decidido poner a la venta su participación en el Polaris World CB Murcia, del que es único propietario, según informaron fuentes de esta compañía”
Abril 30th, 2008 at 10:55 pm
el grupo empresarial afer (burdilan, fonorte, habidite …) Patrocinan Bilbao Basket, Kaiku, pala profesional… aparte que el presidente del Athletik es consejero de este conglomerado de empresas
Mayo 12th, 2008 at 1:25 pm
Hoy en el qué aparce una noticia calcada a la tuya. No les habrás dado la idea no?
Mayo 14th, 2008 at 9:18 am
Pues ni idea. Ashet ya denunció a algún medio por ese tipo de cosas, aunque tampoco creo que en mi caso sea para tanto. Al fin y al cabo lo que comento es algo que creo que cualquiera puede ver.